¡Genial! otra de mis amigas está embarazada, porque claro, su novio no respeta las estaciones y al parecer aún en invierno él está como burro en primavera. Lo cual indica que seré una tía “postiza” por 3ra ocasión.
En fin, el caso es que la acompañé al consultorio del pediatra, porque ella quería orientarse un poco. Ella se levantó para ir al baño mientras que yo seguí haciendo antesala para ‘apartar’ su lugar. De pronto oigo un ruido sordo y siento que un cochecito de plástico me da en la cabeza.
- ¡¡Marcos!!- regaña una señora a su hijo- ¡No arrojes tus juguetes!
Y Marcos, que parece tener unos 2 años, miró a su madre como esperando oír algo más.
-Gracias – agregó ella
Unos minutos más adelante el niño le enseña, divertido, que se ha metido un lápiz en la nariz, su madre volvió a reprenderlo:
-Marcos, sácate ese lápiz de la nariz!- y lo hizo, se saco el lápiz de la nariz y al hacerlo su madre volvió a darle las gracias.
Lo primero que se me vino a la mente fue WTF o_o , y lo segundo fue ¿ por qué lo hace? Me desconcertó ver que le diera las gracias por obedecer. No recuerdo que mi mamá me diera las gracias por no pegarle a mi hermana o por no pellizcar a mi hermano. Cuando había que disciplinarnos, ella decía “Eso no se hace” y “porque lo digo yo!” y siempre con voz firme y no había nada que la hiciera ser menos severa así que lo que ella decía eso se hacía.
Me pregunto cómo seré yo cuando tenga un hijo y deba imponer disciplina. –bien- me dije a mi misma, falta mucho para que eso suceda; regresó mi amiga del baño (vaya que tardó) y yo tomé una revista para padres, ya saben, nunca está de más informarse un poco. Escogí un artículo sobre los modales en las sillas para dar de comer a los bebés, ¿modales? Eso me pareció una contradicción.
A mi lado se sentó una señora con una bebé que según me dijo tiene un año de edad, comenzó a arquear la espalda y a gemir. Al parecer quería el vaso entrenador que la madre tenía en la pierna, pero su madre no se lo dio. Antes bien, le hizo una seña pasándose el dedo desde la barbilla hasta la garganta. Repitió ese movimiento varias veces, hasta que la niña se puso roja de frustración, yo como buena persona que soy le dije en tono desenfadado de quien solo intenta ayudar a la señora, que la niña tenía sed.
- Sed- dijo la señora repitiendo la seña anterior o___o y entonces me confesó que les está enseñando a su hija un lenguaje infantil de señas, según ella pueden comunicarse mucho antes de poder hablar, me explico que si se le deja gimotear, se volverá una niña llorona y así sucesivamente.
Yo pensé que una niña de 12 meses era demasiado pequeña para semejante cosa, la señora muy segura dijo que eso era posible, además de darme a entender que la maternidad es como una tarjeta de crédito.
- si una no empieza a educarlos cuanto antes- explicó-, terminará pagando la cuenta más adelante, pero con interés compuesto.
Y siendo honesta acompañar a mi amiga a ese consultorio me dejó con miedo y confusiones. Me siento agobiada , no creo ser una buena madre, porque nunca he tenido mucho contacto con los niños, no porque la gente me vea una etiqueta en la frente que diga “Soy la mejor amiga de Michel jackson” sino porque tengo un carácter de los mil demonios, en alguna ocasión terminé amenazando a mi sobrina para poder mantenerla quieta!. Menos mal, que no tengo planeado tener un hijo pronto.


Muy lindo tu comentario... y seguramente (presentimiento mio) serás una muy buena MAMA cuando te llegue el turno de serlo.
Te dejo un beso
Jorge
Jajajajajajajaja, me agrado lo de la maternidad como una tarjeta de crédito.
Nadie esta preparada para llevar una sandía en el estomágo durante...aproximadamente 5 meses porque antes es apenas un frijol haha. Y luego despertarse a las 3 de la mañana a alimentar o dormir a ese pequeño bulto de carne con ojos. Con el tiempo aprendes a ser un buen papel =)
La maternidad es como una tarjeta de crédito.
- Si una no empieza a educarlos cuanto antes...
Vaya que debe ser complicado ser madre, pero también debe ser hermoso.
Creo que serás una buena madre, cuando llegues a tener un hijo@ hará que tu instinto maternal despierte.
Buena historia... y además te digo: hay tantos estilos de maternidad como madres en el mundo... ya nos tocará!
Gracias Jorge, Suspira, ville y Rosario por los comentarios ^^.
Lamentablemente, hay madres que confunden el amor con el mimo excesivo y luego, es verdad, se paga. Creo, y lo que he leído de expertos (más mi propia experiencia) me lo confirma, que la educación de un niño es el arte de equilibrar el amor con la disciplina. No pueden faltar ninguno de los dos: el niño/a necesitan ser queridos, abrazados, pero también que se le indiquen los límites, las obligaciones. Tanto lo uno como lo otro son necesarios para que aprendan a quererse y a relacionarse con los demas. Aunque es difícil... muy difícil. En cualquier caso, decirle que no a alguien, no es quererle menos. en muchos casos es quererle más.
Salu2.
No lo había visto desde ese punto de vista.
Gracias por el comentario.
Tranquila, seguro que tu intuición es la mejor arma para educar a tus futuros hijos. Huye de la gente rara que cree que educar a un niño es como seguir una receta de pollo: "trocear el pollo", "salar"... je,je,je. Con sentido común y amor, será suficiente.
Un saludo
Supongo que cuando llega el momento sabes qué es lo que tienes que hacer... Es malo planear las cosas,nunca sabes cómo va a ser tu hijo, quizá sea un santo y con que le digas "no lo hagas" ya te hace caso... nunca se sabe!
Yo voy a ser tía dentro de unos días jeje mi turno será dentro de muuuuchoo....
estaba navegando por aaqui y por alla y me tope con tu blog...muy interezante, tambien Me toco ir al hospital donde trabaja mi hermana y tuve una experiencia similar. Asi que escribi algo acerca del tema : "BIENVENIDO A ESTE MUNDO..el embarazo en tiempo de guerra"
http://www.lacoctelera.com/erikita
me gusto tu blog...saludos